El libro "San Bernardo" (1929) de René Guénon es un ensayo breve y profundo sobre la figura de San Bernardo de Claraval, visto como el último de los Padres de la Iglesia y un pilar de la espiritualidad medieval.
- El contemplativo y la acción: Guénon destaca la paradoja aparente de un hombre cuya vocación era puramente monástica y contemplativa, pero que terminó siendo el árbitro central en los grandes conflictos políticos, religiosos y estatales de Europa en el siglo XII.
- Autoridad moral: Su influencia indiscutida ante reyes, papas y la jerarquía eclesiástica no provenía de la diplomacia profana, sino de una abrumadora autoridad moral y espiritual nacida de la gracia divina.
- Poder de atracción: Desde su juventud, Bernardo poseía una fuerza de persuasión tan intensa que convenció a todos sus hermanos y amigos de abandonar el mundo para seguir la vida monástica, un fenómeno que Guénon atribuye a la irradiación de la gracia antes que al simple talento humano.
- Monje y caballero: El texto aborda la dualidad de San Bernardo como monje y caballero espiritual, relacionándolo con el arquetipo del héroe de la búsqueda del Santo Grial y su rol clave como inspirador de la regla de la Orden del Temple.
- Devoción mariana: Se resalta también su profunda devoción a la Santísima Virgen, a quien consideraba el canal de la gracia divina.